La cava blanca – crónica sobre la escasez en Venezuela

Cola frente a un abasto en Caripe, Venezuela

Cola frente a un abasto en Caripe, Venezuela

− Hay que enguerrillarse: muérdelos, pégales los dientes –dice Helena, vendedora de empanadas, quien depende de la harina pan para su faena. –Ahora vivimos lo que llaman la peladera.

Los enfermos, los niños en brazos, los llantos y los gritos llenan la fila mientras se reparten furiosos los bultos codiciados de la harina de maíz. Los minutos se hacen escasos: “Mana, no llegamos”. Alguien advierte: “Quédense tranquilos, que si no viene la Guardia”. Los que están más atrás empiezan a resolver sus ecuaciones aciagas, es mejor correr a otro abasto, pues el producto se acabará antes. Han repartido números, los han marcado en la muñeca de cada comprador, pero no alcanzan a llegar.

Todavía hay esperanza: viene otra cava blanca, anuncian desde el abasto de la otra esquina, “esperemos a ver qué trae esa”.

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